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Cuando vemos espirulina en polvo, en comprimidos o fresca, es fácil olvidar que, antes de convertirse en un alimento, ha sido un organismo vivo que ha crecido en el agua gracias a la luz del sol.

La espirulina es una cianobacteria microscópica que existe desde hace aproximadamente 3.500 millones de años. A menudo se confunde con un alga porque vive en el agua y realiza la fotosíntesis, pero biológicamente pertenece a un grupo distinto. En la naturaleza crece en lagos alcalinos y salinos de zonas cálidas, donde muy pocos otros microorganismos pueden sobrevivir.

Esta característica es una de las claves de su cultivo.

35-37 °CTemperatura óptima a la que se desarrolla la espirulina, tanto en laboratorio como en cultivo al aire libre.

¿Qué condiciones necesita la espirulina para crecer?

La espirulina prospera en un medio muy particular:

  • Un pH elevado, alrededor de 10.
  • Una salinidad moderada.
  • Mucha luz solar.
  • Temperaturas cálidas.

Estas condiciones crean un entorno hostil para la mayoría de bacterias, hongos y otros microorganismos. Gracias a ello, la espirulina puede crecer con menos competencia biológica que otros cultivos.

La temperatura es especialmente importante. Su desarrollo es óptimo alrededor de los 35-37 °C. Por debajo de los 20 °C el crecimiento se vuelve lento, mientras que temperaturas superiores a los 40-42 °C pueden llegar a ser perjudiciales para el cultivo.

Estudio científico

Rango óptimo de temperatura de cultivo

Una revisión publicada en la revista científica Fermentation (PMC, 2022) señala que la temperatura óptima de laboratorio para el cultivo de espirulina se sitúa entre 35 y 37 °C, aunque en cultivo al aire libre puede tolerar puntas de hasta 39 °C durante algunas horas sin que se vea afectada su capacidad de fotosíntesis.

pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9693216

Cuando la luz, la temperatura y los nutrientes son adecuados, la espirulina se multiplica de forma exponencial y puede llegar a duplicar su biomasa cada pocos días.

La espirulina no es solo un superalimento: es, ante todo, un organismo vivo de miles de millones de años que hay que cuidar para que se desarrolle en las mejores condiciones.

Equipo Blauver

¿En qué consiste el cultivo de espirulina?

Actualmente, la mayor parte de la producción mundial se realiza en balsas de poca profundidad.

Estas balsas suelen tener aproximadamente 20 centímetros de agua. Esta profundidad permite que la luz penetre fácilmente y llegue a la mayor parte del cultivo.

Vista general de las balsas de cultivo de espirulina bajo invernadero en Blauver
Balsas de cultivo de espirulina bajo invernadero, en la granja de Blauver en Lleida.

El agua se mantiene en movimiento constante mediante ruedas de palas o sistemas equivalentes. Este movimiento es esencial para que los filamentos de espirulina vayan alternando las zonas de superficie y de profundidad, aprovechando mejor la luz disponible y distribuyendo de forma homogénea los nutrientes.

Durante el cultivo se aportan nutrientes esenciales como nitrógeno, fósforo, potasio y hierro, que la espirulina utiliza para crecer y formar nueva biomasa.

¿Cómo se recolecta la espirulina?

La espirulina se encuentra muy diluida dentro del medio de cultivo. Normalmente hay menos de un gramo de biomasa por litro de agua.

Por eso, el primer paso después de la cosecha es separar los filamentos del agua. Habitualmente se hace mediante sistemas de filtración que permiten concentrar la biomasa sin dañarla.

Proceso de recolección y filtrado de la espirulina en Blauver
Recolección y filtrado de la espirulina recién cosechada.

A partir de aquí, se puede comercializar como espirulina fresca o someterse a procesos de deshidratación para obtener productos de larga conservación.

La forma en que se realiza esta deshidratación es uno de los factores que más influyen en la calidad final del producto.

¿Cómo cultivamos la espirulina en Blauver?

En Blauver cultivamos la espirulina bajo invernadero en Lleida.

Interior del invernadero de cultivo de espirulina de Blauver en Lleida
Interior del invernadero donde Blauver cultiva su espirulina, en Lleida.

El invernadero cumple dos funciones principales. Por un lado, aumenta la temperatura del cultivo y nos permite alargar la temporada productiva. Por otro, actúa como una barrera física que protege las balsas de contaminaciones externas.

Aun así, el clima de Lleida hace que durante los meses más fríos no siempre se alcancen las temperaturas ideales de crecimiento. Durante el invierno la espirulina continúa desarrollándose, pero a un ritmo más lento que durante los meses cálidos.

Nuestras balsas mantienen una profundidad aproximada de 20 centímetros, equivalente a unos 200 litros de cultivo por metro cuadrado.

El agua proviene directamente de los Pirineos. Esta es una de la claves de la calidad de nuestro cultivo.

Equipo Blauver

Se trata de un agua de gran calidad que utilizamos en un sistema prácticamente circular. Cuando recolectamos la espirulina, el agua se devuelve al cultivo y continúa formando parte del proceso productivo, lo que permite reducir significativamente el consumo hídrico.

Además, una parte importante de la energía utilizada en el proceso proviene de instalaciones solares que contribuyen al funcionamiento de la granja.

Espirulina con impacto social

En Blauver cultivamos espirulina ecológica de calidad, pero también queremos que nuestro trabajo genere valor más allá del alimento.

Por eso, parte de las tareas de producción se realizan junto a personas con discapacidad a través de un Centro Especial de Empleo vinculado a Sant Joan de Déu.

Para nosotros, la sostenibilidad también es esto: cuidar el entorno, producir de forma responsable y crear oportunidades laborales inclusivas en nuestro territorio.

Porque un alimento es mejor cuando, además de nutrir, también contribuye a cuidar de la comunidad que lo hace posible.

Una producción ecológica y certificada

El cultivo de Blauver dispone de certificación ecológica y cumple estrictos protocolos de seguridad alimentaria.

Además del registro sanitario, trabajamos bajo los estándares de calidad de la norma ISO 22000, especializada en la gestión de la seguridad alimentaria.

Esta combinación de controles nos permite ofrecer tanto espirulina deshidratada como espirulina fresca con todas las garantías sanitarias.

  • Certificación ecológica en todo el proceso de cultivo
  • Registro sanitario para producción de alimentos
  • Estándares ISO 22000 de seguridad alimentaria
  • Agua de los Pirineos en sistema prácticamente circular
  • Energía solar como parte del proceso productivo

 

Espirulina fresca: un producto excepcional

Una de las particularidades de Blauver es la producción de espirulina fresca.

Como el procesado se realiza inmediatamente después de la recolección, podemos ofrecer un producto muy poco habitual en el mercado europeo.

Espirulina fresca recién procesada y envasada por Blauver
Espirulina fresca, recolectada y envasada el mismo día.

El mismo día en que se cosecha la espirulina se prepara para el consumo en fresco o se inicia el proceso de deshidratación.

Esta rapidez reduce el tiempo entre la recolección y el consumidor, preservando al máximo las características originales del producto.

Descubre la espirulina fresca de Blauver

Recolectada y envasada el mismo día para que llegue a tu mesa con todas sus propiedades intactas.

Ver espirulina fresca

¿Por qué deshidratamos a baja temperatura?

Muchos procesos industriales utilizan temperaturas elevadas para acelerar el secado.

En Blauver optamos por una deshidratación mucho más suave, alrededor de los 40 °C.

Estudio científico

Estabilidad de la ficocianina a 40 °C

Una investigación publicada en ScienceDirect (2018) sobre la adición de azúcares en el secado de ficocianina muestra que, a 40 °C, este pigmento puede mantener entre un 95 % y un 97 % de su concentración, mientras que a temperaturas más elevadas la degradación se acelera de forma notable.

sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S2212429217303693

Estudio científico

Degradación de la ficocianina por encima de 45-47 °C

Otra revisión sobre estabilidad de la ficocianina (Academia.edu, 2024) indica que este pigmento se mantiene estable por debajo de los 45 °C, pero su degradación aumenta de forma significativa por encima de esa temperatura, especialmente a partir de los 47-50 °C.

academia.edu/24454560

Este procedimiento requiere más tiempo, pero ayuda a preservar compuestos sensibles al calor, especialmente la ficocianina, el pigmento azul característico de la espirulina y uno de sus componentes más valiosos.

Espirulina seca a baja temperatura

Si prefieres un formato de larga conservación sin perder calidad, descubre nuestra espirulina seca a baja temperatura.

Ver espirulina en comprimidos

Más allá de la producción ecológica

En Blauver entendemos el cultivo de la espirulina como un ecosistema vivo.

Por eso complementamos la certificación ecológica con prácticas inspiradas en la agricultura biodinámica, observando el ritmo natural del cultivo y cuidando cada detalle del entorno en el que crece.

También incorporamos música en la granja como parte de esta mirada más sensible hacia el cultivo. No lo planteamos como una fórmula mágica, sino como una forma de acompañar un organismo vivo que responde a la luz, la temperatura, el agua, el movimiento y, según diversos estudios, también puede verse influido por estímulos sonoros.

Después de todo, cultivar espirulina no consiste solo en obtener biomasa. Consiste en cuidar un organismo que lleva miles de millones de años transformando la luz del sol en vida.

Estudio científico

El sonido también puede influir en el crecimiento de las algas

Una revisión publicada en Plant Signaling & Behavior (Frongia, Forti y Arru, 2020) repasa cómo algunos organismos vegetales y algunas algas pueden responder a estímulos sonoros con cambios en su crecimiento o productividad.

doi.org/10.1080/15592324.2020.1828674


Preguntas frecuentes sobre el cultivo de la espirulina

¿La espirulina es un alga?

No exactamente. La espirulina es una cianobacteria, un microorganismo que vive en el agua y realiza la fotosíntesis igual que las algas, por lo que coloquialmente se la llama «alga», pero biológicamente pertenece a un grupo distinto: las cianobacterias o algas verdeazuladas.

¿Cuánto tarda en crecer la espirulina?

Cuando la luz, la temperatura y los nutrientes son adecuados, la espirulina crece de forma exponencial y puede llegar a duplicar su biomasa en pocos días, lo que la convierte en uno de los microorganismos comestibles más productivos que existen.

¿Se puede cultivar espirulina en casa?

Es posible a pequeña escala con fotobiorreactores domésticos, pero mantener de forma estable el pH alcalino, la temperatura cálida y la ausencia de contaminación que la espirulina necesita es exigente. A nivel profesional, garantizar la seguridad alimentaria del producto final requiere controles, certificaciones y procesos que van mucho más allá de un cultivo casero.

¿Qué temperatura necesita la espirulina para crecer?

La espirulina se desarrolla de forma óptima en un rango de entre 35 y 37 °C. Por debajo de los 20 °C su crecimiento se ralentiza mucho, y por encima de los 40-42 °C el cultivo puede llegar a dañarse, por lo que mantener la temperatura dentro de ese rango es uno de los retos principales del cultivo.

¿Qué diferencia hay entre la espirulina fresca y la espirulina en polvo?

La espirulina fresca se consume poco después de la recolección, sin haber pasado por un proceso de secado, por lo que conserva intactos su sabor, textura y compuestos sensibles al calor como la ficocianina. La espirulina en polvo, en cambio, se deshidrata para poder conservarse durante mucho más tiempo; la temperatura a la que se realiza ese secado influye directamente en su calidad final.

¿Es mejor la espirulina ecológica?

La certificación ecológica garantiza que el cultivo se ha realizado sin pesticidas ni fertilizantes de síntesis química y cumpliendo estrictos protocolos de seguridad alimentaria. Combinada con un cultivo cuidado, agua de calidad y un secado a baja temperatura, contribuye a obtener un producto final más respetuoso con el entorno y con mayor garantía de calidad.

Conclusión

Cultivar espirulina es mucho más que producir un superalimento: es cuidar día a día un organismo vivo que necesita luz, temperatura, agua y nutrientes en el equilibrio justo para desarrollarse.

En Blauver llevamos ese cuidado un paso más allá, cultivando bajo invernadero en Lleida con certificación ecológica, agua de los Pirineos y energía solar, y ofreciendo tanto espirulina fresca recién recolectada como espirulina seca a baja temperatura para preservar al máximo sus propiedades. Una manera artesanal y pionera en España de acercarte este alimento del futuro.

Aviso: Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el consejo de un profesional de la salud. Si tienes alguna condición médica o tomas medicación, consulta con tu médico antes de incorporar espirulina a tu dieta.

Referencias científicas

  1. Tendencies Affecting the Growth and Cultivation of Genus Spirulina: An Investigative Review on Current Trends. PMC (2022). pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9693216
  2. Kinetic study on the effects of sugar addition on the thermal degradation of phycocyanin from Spirulina sp. ScienceDirect (2018). sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S2212429217303693
  3. Stability of phycocyanin extracted from Spirulina sp.: Influence of temperature, pH and preservatives. Academia.edu (2024). academia.edu/24454560
  4. Effects of cultivation temperature on protein production of selected Spirulina strains under photobioreactor conditions. ScienceDirect (2025). sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S2211926425006009